La selección femenina de fútbol de Irán llegó a Estambul en su ruta de regreso desde Malasia, después de que cinco jugadoras retiraran las solicitudes de asilo que habían presentado en Australia.
Australia había concedido visados humanitarios a seis futbolistas y a un integrante del cuerpo de apoyo, luego de que pidieran asilo con el argumento de que temían ser perseguidas si volvían a Irán.
Las dudas sobre su seguridad surgieron después de que varias jugadoras no cantaran el himno nacional durante un partido de la Copa Asiática femenina a comienzos de este mes.
Sin embargo, cinco de las seis futbolistas cambiaron después de decisión y optaron por volver a su país, según reportaron el lunes medios australianos.
Las jugadoras se reunieron con el resto del plantel en Kuala Lumpur, ciudad en la que el equipo permanecía alojado desde su salida de Sídney la semana pasada. Con ese movimiento, solo dos futbolistas siguen en Australia.
La participación iraní en la Copa Asiática coincidió con el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ofensiva en la que murió el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. El equipo quedó eliminado del torneo hace más de una semana.
Por ahora no está claro cómo seguirá la delegación su trayecto desde Estambul hasta Irán.
