Irak mantiene contactos con Irán para intentar que algunos de sus petroleros crucen el estrecho de Ormuz y así reanudar sus exportaciones de crudo, según declaró a medios locales el ministro de Petróleo, Hayan Abdel Ghani.
El país, miembro fundador de la OPEP, depende del petróleo para sostener sus cuentas públicas. Las ventas de crudo representan el 90% de sus ingresos presupuestarios. Antes del inicio de la guerra, el 28 de febrero, Irak exportaba sobre todo desde los campos del sur de Basora, con un volumen cercano a 3,5 millones de barriles diarios que salían a través de Ormuz.
Irán cerró el estrecho a buques de la mayoría de los países. Por esa vía suele circular hasta una quinta parte del crudo mundial y del gas natural licuado.
“Hay comunicaciones en curso con las autoridades pertinentes para autorizar el paso de determinados petroleros por el estrecho de Ormuz, a fin de que podamos reanudar nuestras exportaciones”, declaró Abdel Ghani a la cadena local al-Sharqiya, en alusión a las autoridades iraníes.
“Necesitamos facilitarles la identidad de estos barcos, su nombre, su afiliación, quiénes son sus propietarios”, añadió.
En paralelo, Irak ha acelerado la búsqueda de rutas alternativas para sacar su petróleo al exterior. Entre esas opciones figuran las conversaciones sostenidas con el Kurdistán iraquí para exportar crudo a través de la región autónoma.
Las autoridades kurdas habían condicionado ese paso a varias medidas por parte de Bagdad. Entre ellas, reclamaron que el Gobierno central facilite a la región el acceso a dólares estadounidenses mediante los bancos.
El primer ministro del Kurdistán, Masrour Barzani, afirmó que las exportaciones de petróleo “fluirán por el oleoducto de la Región del Kurdistán lo antes posible”.
Barzani no ofreció más detalles ni precisó un calendario para la reapertura de ese conducto. También indicó que las conversaciones con Bagdad “continuarán con urgencia para levantar las restricciones a las importaciones y al comercio hacia la Región del Kurdistán”.
