• Login
  • Register
martes, agosto 25, 2026
Noticias de Israel
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Zona de guerra
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología
Noticias de Israel

Portada » Zona de guerra » La guerra en Irán acelera la preparación del B-21 Raider

La guerra en Irán acelera la preparación del B-21 Raider

17 de marzo de 2026
en Zona de guerra
Aviadores de la Fuerza Aérea de los EE. UU. del 912º Escuadrón de Mantenimiento de Aeronaves se preparan para recuperar el segundo B-21 Raider que llegará para su prueba y evaluación en Edwards AFB, California, el 11 de septiembre de 2025. (Foto de la Fuerza Aérea de EE. UU. por Kyle Brasier)

Aviadores de la Fuerza Aérea de los EE. UU. del 912º Escuadrón de Mantenimiento de Aeronaves se preparan para recuperar el segundo B-21 Raider que llegará para su prueba y evaluación en Edwards AFB, California, el 11 de septiembre de 2025. (Foto de la Fuerza Aérea de EE. UU. por Kyle Brasier)

La campaña aérea sobre Irán expuso límites de la flota furtiva actual y reforzó la necesidad de acelerar el B-21 para ampliar el bombardeo estratégico.

La ofensiva inicial sobre Irán exigió alcance y penetración sostenida

El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos inició una campaña aérea de gran escala cuya primera oleada pidió alcance intercontinental, penetración profunda y capacidad para sostener salidas durante días. La secuencia combinó ciberataque, degradación espacial y el lanzamiento sincronizado de más de 100 aeronaves desde tierra y mar. En las primeras 24 horas, el total superó los 1.000 objetivos atacados, sin margen para una lectura ambigua sobre la magnitud de la operación.

Para el 12 de marzo, el balance oficial ya rondaba los 6.000 blancos y el inventario de medios reunía B-1, B-2 y B-52, además de cazas, destructores, baterías antimisiles y aviones cisterna. Esa escala convirtió el debate sobre el B-21 Raider en una cuestión operativa. El volumen inicial de ataques mostró desde el primer día que la discusión había salido del terreno doctrinal y había pasado al calendario real de la campaña.

En la primera fase, la campaña golpeó centros de dirección y control, infraestructura de inteligencia, fuerzas navales y emplazamientos de misiles balísticos con un propósito concreto: abrir corredores, confundir la respuesta iraní y fijar superioridad aérea para continuar el ataque sobre el territorio. El problema apareció en el segundo escalón. Tras los golpes contra lanzadores visibles y nodos de superficie, la atención pasó a instalaciones enterradas y depósitos protegidos en profundidad.

Más noticias

Turquía botará su primer portaaviones nacional MUGEM

EE. UU. quiere fabricar más de 200.000 drones para 2027

EE. UU. traslada un obús M119 con un MV-22B Osprey en Hawái

Alemania halla un tercer dron con presuntos explosivos cerca del aeropuerto de Leipzig

La USAF publica nuevas fotos del segundo B-21 Raider
Los dos primeros bombarderos B-21 Raider juntos en Edwards AFB. (Crédito de la imagen: Fuerza Aérea de EE. UU.)

Ese cambio ya dominaba los primeros días de marzo, en una fase centrada en complejos subterráneos de misiles balísticos. Entonces el cuello de botella no era la voluntad de atacar, sino la disponibilidad de plataformas capaces de penetrar defensas densas y golpear objetivos endurecidos a larga distancia con continuidad. La experiencia de junio de 2025 ya había anticipado ese patrón con ataques de B-2 contra instalaciones nucleares iraníes y municiones de gran penetración.

Datos clave de la campaña y de la presión sobre la flota furtiva

  • La primera oleada combinó ciberataque, degradación espacial y más de 100 aeronaves desde tierra y mar.
  • En las primeras 24 horas, la campaña superó los 1.000 objetivos atacados.
  • Para el 12 de marzo, el balance oficial ya rondaba los 6.000 blancos.
  • Los B-2 volvieron a cubrir misiones de ida y vuelta de 37 horas desde Estados Unidos.
  • La flota B-2 quedó limitada a 21 aparatos, una cifra escasa para una guerra de desgaste.

La campaña confirmó que ningún bombardero cubre todo el espectro bélico

En la nueva guerra, los B-2 reaparecieron en misiones de ida y vuelta de 37 horas desde el territorio continental de Estados Unidos. La lectura operativa resulta directa: si el blanco decisivo está enterrado, defendido y lejos, la Fuerza Aérea estadounidense vuelve a una flota furtiva pesada muy reducida. El B-2 conserva un valor excepcional, pero su producción quedó limitada a 21 aparatos, con efectos claros sobre rotación, mantenimiento y resiliencia.

Como el problema no se resuelve con un solo tipo de bombardero, la campaña confirmó que el B-1B sigue como el aparato con mayor carga convencional de la Fuerza Aérea y como columna del bombardeo de largo alcance en misiones no nucleares. El B-52H, en servicio desde 1955, conserva utilidad central por su alcance, su capacidad para portar armamento nuclear o convencional y su empleo en ataque estratégico, interdicción y operaciones marítimas.

Foto de archivo de un B-52H Stratofortress asignado al 419º Escuadrón de Pruebas de Vuelo despegando de la Base de la Fuerza Aérea Edwards, California, para una prueba de vuelo cautivo del prototipo hipersónico AGM-183A Rapid Response Weapon Instrumented Vehicle 2 en el campo de tiro marítimo de Point Mugu, frente a la costa del sur de California. (Foto de la Fuerza Aérea por Matt Williams)

En Irán, la campaña reunió exactamente esas tres funciones: volumen de fuego, persistencia y penetración. El hecho de que Washington recurriera a bombarderos concebidos en décadas tan distintas revela que el relevo no puede esperar a un calendario cómodo. A la vez, el B-52 mantiene masa, permanencia y amplitud de carga, mientras el B-2 aporta la penetración furtiva contra blancos defendidos. La combinación permitió sostener efectos distintos dentro de una misma campaña de alta intensidad.

En ese punto, el B-21 Raider adquiere sentido porque la Fuerza Aérea lo define como un bombardero furtivo de penetración, con capacidad convencional y nuclear, preparado para entornos de amenaza alta y llamado a formar con el B-52 la futura columna vertebral de la fuerza de bombarderos. En febrero de 2026, la institución añadió que integra sigilo avanzado, redes resilientes y una arquitectura moderna de gestión y control basada en datos para mantener en riesgo cualquier objetivo.

El B-21 dejó la fase conceptual y su calendario ganó urgencia operativa

Frente a exigencias como la supresión inicial, la continuidad de salidas, la adaptación del ciclo de blancos y el ataque sobre nodos profundos, la descripción del B-21 encaja con lo que la guerra pidió desde su primera semana. El programa, además, ya salió del terreno conceptual. El B-21 voló por primera vez en noviembre de 2023 y, después de ese arranque, la Fuerza Aérea adjudicó el contrato de producción inicial de baja cadencia.

En mayo de 2024, la cadena oficial del programa sostuvo que las pruebas avanzaban conforme al calendario, que el avión se fabricaba con arquitectura abierta y que debía convertirse en la base futura de la flota de bombardeo. En septiembre de 2024 quedaron fijadas las tres bases operativas principales: Ellsworth como primera base, seguida por Whiteman y Dyess. Esos hitos trasladaron el programa desde la promesa industrial hacia una preparación concreta de fuerza.

La USAF prepara el debut del B-21 Raider: Bombardero estratégico
B-21 Raider

El 23 de febrero de 2026, Washington y Northrop Grumman anunciaron una ampliación de la capacidad de producción. El programa había entregado aeronaves en plazo en 2025 y seguía encaminado a tener aparatos en la plataforma de Ellsworth en 2027. El presupuesto de adquisiciones para 2026 asignó 4.689 millones de dólares al B-21, con una partida específica para expandir capacidad industrial y sostener el ritmo del programa.

Al dejar claro que la solución no consiste en sustituir un bombardero por otro, Irán reforzó la mezcla que la Fuerza Aérea ya fijó: B-21 y B-52. El 10 de marzo el Pentágono habló de más de 5.000 objetivos atacados; el 12 de marzo elevó el total a unos 6.000 blancos. Con la operación aún activa el 16 de marzo, tener listos los Raider pasó a ser una necesidad de calendario para complementar el arsenal estratégico de Estados Unidos.

Etiquetas: B-21 RaiderEstados Unidos

LO MÁSRECIENTE

Planea ser el primer árabe en el gabinete de seguridad
Gobierno

Planea ser el primer árabe en el gabinete de seguridad

El activista de diplomacia pública Yosef Haddad anunció este martes su incorporación a la política como número dos del partido...

Leer másDetails
Tras la polémica: el Likud recontó los votos en Be'er Yaakov

Tras la polémica: el Likud recontó los votos en Be’er Yaakov

¿Por qué fracasó la guerra cibernética de Rusia contra Ucrania?

OpenAI bloqueó campaña de influencia rusa que utilizaba fachada israelí

Deficiencias en el sistema de defensa de los Altos del Golán

Deficiencias en el sistema de defensa de los Altos del Golán

Centenario del Mercadillo de Jerusalén

Los comerciantes de la Ciudad Vieja de Jerusalén esperan que vuelvan los turistas

ANÁLISIS

Deficiencias en el sistema de defensa de los Altos del Golán
Opinión

Deficiencias en el sistema de defensa de los Altos del Golán

Coordinadores del Golán advierten que fallas en vehículos, puertas y defensa ponen en peligro la vida de los residentes del...

Leer másDetails
El día después: La desnazificación como política

Por qué han vuelto las cometas del terror de Gaza

La inteligencia israelí ve un vacío de poder en Irán tras la eliminación de Alí Jamenei

Un holograma al mando: ¿Quién dirige Irán?

La guerra por los puertos: el repliegue de China en Panamá

La guerra por los puertos: el repliegue de China en Panamá

No solo las armas: Hamás debe ser privado de su financiamiento

Welcome Back!

Login to your account below

Forgotten Password? Sign Up

Create New Account!

Fill the forms bellow to register

All fields are required. Log In

Retrieve your password

Please enter your username or email address to reset your password.

Log In

Add New Playlist

No Result
View All Result
  • Inicio
  • FDI
  • Gaza
  • Terrorismo
  • Mundo
  • Zona de guerra
  • Siria
  • Irán
  • Antisemitismo
  • Tecnología
  • Arqueología