Las integrantes de la selección femenina de fútbol de Irán cruzaron la frontera turca para regresar a su país, entre ellas cinco jugadoras que retiraron la solicitud de asilo presentada en Australia después de la Copa Asiática Femenina.
Siete miembros de la delegación habían pedido asilo la semana pasada en Australia, después de que en Irán las tacharan de “traidoras” por negarse a cantar el himno nacional antes de su primer partido del torneo. Sin embargo, cinco cambiaron después de decisión, incluida la capitana Zahra Ghanbari.
El equipo llegó el lunes por la tarde a Estambul procedente de Omán. Desde allí voló a la ciudad oriental turca de Igdir y siguió el trayecto por tierra hasta la frontera con Irán.
Vestidas con chándales de la selección iraní, las futbolistas fueron vistas al salir del aeropuerto en dirección al paso fronterizo de Gurbulak-Bazargan, ubicado a unos 100 kilómetros al sureste.
Las jugadoras habían salido de Australia, donde disputaban la Copa de Asia, y viajaron por Kuala Lumpur y Omán antes de entrar en Turquía. “Echo de menos a mi familia”, declaró una de ellas a la AFP el lunes en el aeropuerto de Kuala Lumpur.
En una publicación en X, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, dijo que las jugadoras y el personal de apoyo eran “hijas de la patria, y el pueblo de Irán las acoge con los brazos abiertos”.
También afirmó que, con su regreso, habían “decepcionado a los enemigos [de Irán] y no habían cedido al engaño y la intimidación de los elementos antiiraníes”.
Al final, solo dos jugadoras permanecieron en Australia.