La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) informó que todavía desconoce en qué estado se encuentra la nueva instalación iraní de enriquecimiento de uranio en Isfahán, situada dentro de un complejo nuclear subterráneo, según declaró el director del organismo, Rafael Grossi.
“Está bajo tierra, pero todavía no la hemos visitado”, dijo Grossi en Washington, donde participa en una conferencia y mantiene reuniones con funcionarios de la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Irán notificó al OIEA sobre la nueva instalación en junio. Grossi explicó que los inspectores del organismo viajaron a Isfahán más tarde ese mismo mes con la intención de inspeccionarla, pero la visita fue suspendida cuando el complejo nuclear fue alcanzado al inicio de la guerra de 12 días con Israel.
El jefe del OIEA señaló que, tras la cancelación de esa inspección, el organismo no sabe “si es simplemente una nave vacía” o si contiene plataformas de hormigón a la espera de centrifugadoras, las máquinas utilizadas para enriquecer uranio tanto para centrales eléctricas como para armas nucleares. Tampoco puede confirmar si parte de ese equipamiento ya fue instalado.
“Hay muchas preguntas que solo aclararemos cuando podamos volver”, afirmó.
En paralelo, Irán comunicó al Organismo Internacional de Energía Atómica que un proyectil impactó durante la noche en una zona próxima a la central nuclear de Bushehr, aunque no provocó daños ni dejó heridos.
Además, el OIEA confirmó el 3 de marzo que las entradas de la planta subterránea de enriquecimiento de uranio en Natanz, que ya había sido bombardeada con anterioridad, fueron alcanzadas en los ataques militares lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán.
