Tres aviones privados de pasajeros fueron alcanzados por metralla en los últimos días en el aeropuerto Ben Gurión. Uno de ellos se incendió y en otros dos se detectaron perforaciones de consideración. Tras esos impactos, el Ministerio de Transporte mantiene reuniones sobre una posible reducción del número de pasajeros en los vuelos de salida desde Israel.
En ese contexto, El Al anunció este viernes la cancelación de los vuelos programados entre el 21 y el 27 de marzo hacia Tiflis, Budapest, Zúrich, Barcelona, Belgrado, Berlín, Boston, Batumi, Fort Lauderdale, Fráncfort, Heraclión, Cracovia, Lárnaca, Londres-Luton, Lyon, Marsella, Bucarest, Pafos, Praga, Chisináu, Salónica, Sofía, Salzburgo, Podgorica, Tirana, Tivat, Venecia y Viena.
“Con respecto al resto de los destinos que no se mencionan en este comunicado, se ofrecerán nuevas actualizaciones conforme a la evolución de los acontecimientos y a las directrices de las autoridades competentes”, señaló la aerolínea. “Por el momento, debido a las restricciones, no es posible ofrecer vuelos alternativos a los clientes cuyos vuelos hayan sido cancelados. La compañía permite un reembolso íntegro o un bono de crédito para utilizar en vuelos de El Al. El Al opera bajo limitaciones estrictas, y la seguridad y la protección de los pasajeros figuran entre sus máximas prioridades”.
Antes de ese anuncio, Noticias 13 informó que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) pidió a la ministra de Transporte, Miri Regev, que declare el estado de emergencia en la aviación israelí. Las compañías aéreas reclaman esa medida para no asumir el pago completo de las compensaciones por los gastos de los pasajeros israelíes que quedaron varados en el extranjero a causa de la guerra.
En condiciones normales, una aerolínea debe cubrir el alojamiento del pasajero cuando cancela un vuelo y también buscarle una alternativa para llegar a su destino. Sin embargo, en mayo pasado la Comisión de Economía aprobó una enmienda que autoriza a la ministra de Transporte a declarar una situación especial en la aviación. Bajo ese régimen, las aerolíneas solo pagan dos días de gastos y dejan de estar obligadas a ofrecer un vuelo alternativo, con lo que su única obligación pasa a ser el reembolso del billete cancelado.
La exigencia dirigida a Regev busca que active esa facultad mientras continúa la campaña militar en Irán y siguen los disparos desde Líbano. Ayer, además, Noticias 13 reportó que dentro del esquema de vuelos promovido por la ministra el límite de pasajeros por cada vuelo de salida aumentará de 100 a 120, un alza del 20 %. Si el plan funciona, el Ministerio de Transporte prevé seguir elevando la cantidad de pasajeros autorizados en cada operación.
La crisis también empujó a varias aerolíneas extranjeras a prolongar la suspensión de sus rutas con Israel. United Airlines anunció este viernes que mantendrá cancelados sus vuelos hacia y desde el país hasta junio. Anoche, Wizz Air informó que extenderá la cancelación de todas sus operaciones hacia y desde Israel hasta después de Pésaj, mientras que la polaca LOT comunicó la suspensión de sus vuelos hasta el final de Jol Hamoed de Pésaj.
La semana pasada, Delta Air Lines también canceló todos sus vuelos desde Israel hasta el 1 de abril por la situación de seguridad. La compañía añadió que el lanzamiento de su nueva ruta a Atlanta, previsto inicialmente para abril, quedó aplazado hasta agosto.
Lufthansa, por su parte, prorrogó la suspensión de sus vuelos hacia y desde Israel hasta el 2 de abril. “El grupo sigue de cerca la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio y mantiene un contacto estrecho con las autoridades. La seguridad de los pasajeros y de las tripulaciones ocupa el primer lugar en nuestro orden de prioridades”, indicó la empresa alemana.
