El grupo proiraní Kataeb Hezbolá anunció la suspensión durante cinco días de sus ataques contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad, aunque condicionó esa pausa al cumplimiento de varias exigencias y advirtió que mantendrá operaciones contra otros puntos del país.
Después de varios días de ataques contra la sede diplomática estadounidense en la capital iraquí, periodistas de AFP no reportaron durante la noche del miércoles nuevos lanzamientos de drones o cohetes contra la embajada.
La calma, sin embargo, no se extendió a otras zonas de Irak. El jueves, una explosión se escuchó cerca del aeropuerto internacional de Erbil, en la región autónoma del Kurdistán iraquí, según periodistas de AFP, que además vieron humo cerca de la valla del recinto.
Kataeb Hezbolá informó que el secretario general de la organización “dio órdenes de suspender las operaciones dirigidas contra la embajada de Estados Unidos en Bagdad durante un periodo de cinco días”.
El grupo, respaldado por Irán y catalogado por Washington como “organización terrorista”, fijó varias condiciones para sostener esa tregua. Entre ellas, exigió que Israel detenga sus bombardeos sobre los suburbios del sur de Beirut.
Esa zona constituye un bastión de Hezbolá en Líbano, otro movimiento apoyado por Irán y actualmente en guerra con Israel.
Kataeb Hezbolá de Irak también reclamó “el compromiso de abstenerse de bombardear zonas residenciales en Bagdad y otras provincias”.
El grupo advirtió que, si “el enemigo viola” la tregua, “la respuesta será inmediata”, y dejó abierta la posibilidad de retomar los ataques una vez concluido el periodo de cinco días.
