El Ejército de Estados Unidos prevé activar en semanas su primera batería hipersónica terrestre, tras años de retrasos, con alcance superior a 3.500 kilómetros.
El Ejército acerca la entrada operativa del sistema Dark Eagle
Tras una secuencia de demoras acumuladas desde 2023, el Ejército de Estados Unidos prevé completar en pocas semanas el despliegue inicial de su primera batería operativa del Arma Hipersónica de Largo Alcance, conocida como Dark Eagle. El 18 de marzo de 2026, el teniente general Frank Lozano, responsable de los programas de misiles del Ejército, declaró a Bloomberg que la institución está cerca de cerrar ese proceso y de activar el primer sistema hipersónico estadounidense en condición operativa.
Con esa incorporación, Washington sumará por primera vez una capacidad terrestre de ataque hipersónico con un alcance superior a 3.500 kilómetros. El sistema fue concebido para atacar objetivos de alto valor y sensibles al tiempo, es decir, blancos que exigen velocidad, distancia y una ventana mínima de reacción enemiga. La lógica del programa descansa en un perfil de vuelo con velocidades superiores a Mach 5 y con maniobras que complican la respuesta de las defensas antimisiles.
La primera unidad asignada es el 5.º Batallón, 3.º Regimiento de Artillería de Campaña, con base en la Base Conjunta Lewis-McChord. Esa unidad entrena con el equipo desde 2021 y ya recibió lanzadores, vehículos de apoyo, sistemas de mando y entregas parciales de misiles. Aun así, la capacidad plena quedará supeditada a la dotación completa y a la integración de todos los componentes previstos para la batería operativa.

Desde 2018, el programa acumuló más de$12.000 millones en financiación. Aunque el Ejército ya activó tareas de integración, validación de seguridad y preparación a nivel de unidad, el calendario arrastra metas incumplidas en los años fiscales 2023 y 2025. En ambos casos, el retraso respondió a problemas técnicos detectados durante las pruebas, una secuencia que desplazó la fecha prevista para el despliegue inicial del sistema.
Datos clave del sistema Dark Eagle
- El alcance reportado es de al menos 3.500 kilómetros, suficiente para cubrir objetivos de teatro.
- Cada batería tendrá cuatro lanzadores sobre remolques y dos misiles por lanzador, con ocho disparos listos en total.
- El efecto del ataque combina la energía cinética del impacto con una ojiva pequeña, estimada en menos de 14 kilogramos.
- Las estimaciones previas sitúan el costo por unidad en$41 millones, con riesgo de cifras mayores en los primeros lotes.
Cómo funciona el misil hipersónico y qué blancos busca atacar
En términos de diseño, Dark Eagle es un misil superficie-superficie de tipo impulso-planeo. Su arquitectura combina un cohete propulsor de dos etapas con un Cuerpo Planeador Hipersónico Común. Tras la separación, el planeador cruza la atmósfera a velocidad hipersónica y ajusta su trayectoria. Esa conducta lo distingue del misil balístico tradicional, cuyo recorrido describe un arco más estable y, por eso, resulta más predecible para los sistemas de defensa.
El planeador fue concebido para conservar velocidad extrema y, al mismo tiempo, modificar el rumbo, una combinación que reduce la probabilidad de intercepción con los sistemas antimisiles actuales. Según los datos divulgados, un ataque de largo alcance puede alcanzar el blanco en menos de 20 minutos, según el punto de lanzamiento. Esa velocidad, unida a la maniobrabilidad, refuerza la intención de perforar entornos cubiertos por defensas avanzadas de antiacceso y negación de área.
La misión prevista apunta a destruir objetivos endurecidos o sensibles al tiempo, entre ellos defensas antiaéreas, nodos de mando y sistemas de misiles. Cada batería operativa contará con cuatro lanzadores transportador-erector montados sobre remolques, además de un centro de operaciones de batería y vehículos asociados. Esa configuración favorece la dispersión y la movilidad, con la posibilidad de reubicar los elementos para reducir la exposición frente a eventuales contraataques.
El Ejército proyecta extender el sistema a varias Fuerzas de Tarea Multidominio para respaldar operaciones de fuegos de largo alcance, sobre todo en escenarios disputados del Indo-Pacífico. Hay nuevas baterías programadas a lo largo del año fiscal 2026 y en ejercicios posteriores. Dentro de esa lógica, Dark Eagle fue concebido como una capacidad convencional de ataque rápido destinada a perforar defensas complejas sin recurrir a cargas nucleares.
Pruebas, producción y límites estratégicos del nuevo arsenal

Aunque el programa se acerca al despliegue, la ruta hasta este punto estuvo lejos de ser lineal. El calendario de pruebas sufrió interrupciones reiteradas por lanzamientos fallidos, ensayos cancelados y retrasos ligados a fallas en el lanzador y en la secuencia del sistema. Varias pruebas previstas para 2022 y 2023 ni siquiera llegaron a ejecutarse por problemas detectados antes del vuelo, y ese arrastre terminó por aplazar la entrada inicial del arma.
El avance más claro llegó con dos pruebas de vuelo completas realizadas en junio y diciembre de 2024. En ambos casos, los misiles recorrieron más de 3.200 kilómetros y liberaron el cuerpo planeador según lo previsto. Aun así, el Ejército admite que todavía no dispone de datos suficientes para medir de forma completa la efectividad operativa del arma. Esa evaluación podría extenderse hasta 2027, incluso después del despliegue inicial de la primera batería.
Pese a esa validación incompleta, la institución decidió mantener en paralelo las pruebas y las actividades de despliegue. El plan también prevé pruebas operativas adicionales después de la entrada inicial en servicio. En producción, además, el misil sigue sujeto a la complejidad de su propio diseño: el ensamblaje no está plenamente automatizado, exige integración manual de componentes críticos y requiere materiales capaces de soportar temperaturas cercanas a 1.650 grados Celsius durante el vuelo hipersónico.
Las primeras tasas de fabricación permanecen bajas, con estimaciones previas de alrededor de un misil por mes y con el objetivo de alcanzar dos. El Ejército trabaja con Lockheed Martin y otras contratistas para estabilizar la manufactura en un contexto de inspecciones y retrabajos frecuentes por defectos detectados en el montaje. Aunque Dark Eagle busca recortar la ventaja de China y Rusia, la producción limitada y el inventario acotado mantienen abiertas dudas sobre su empleo sostenido en un conflicto prolongado.
