La propuesta de desarme que los mediadores del alto el fuego en Gaza presentaron esta semana a Hamás en El Cairo plantea que todos los grupos armados de la Franja entreguen sus armas de forma gradual durante los próximos meses, según dijeron dos diplomáticos árabes familiarizados con las conversaciones.
El plan fija un plazo de 90 días para que Hamás entregue su armamento pesado, incluidos misiles y lanzacohetes, además de mapas de su red de túneles. También contempla un programa de recompra que ofrecería empleo y fondos a miembros de facciones armadas que acepten ceder sus armas personales, aunque ese proceso tomaría más tiempo que el periodo inicial previsto para las armas pesadas, indicó uno de los diplomáticos.
De acuerdo con esa fuente, los negociadores de Hamás han expresado ante mediadores árabes su disposición a entregar el armamento pesado del grupo terrorista, pero han reclamado conservar armas ligeras con el argumento de que las necesitan para la autodefensa.
Los detalles de la iniciativa fueron publicados primero por National Public Radio, The New York Times y Haaretz. El esquema establece que el armamento quede en manos de una policía palestina aún por formar.
El Comité Nacional para la Administración de Gaza, que debe sustituir a Hamás en el gobierno del enclave, comenzó el mes pasado a reclutar personal para esa nueva fuerza policial. Palestinos que antes trabajaron como funcionarios civiles de Hamás podrán postular, pero deberán pasar por un proceso de verificación israelí para ser aceptados, dijo el primer diplomático. Añadió que quienes, según Israel, participaron en el asalto de Hamás del 7 de octubre podrían quedar fuera de cualquier inmunidad.
La entrega de armas avanzaría por zonas geográficas, con inicio en el sur de Gaza. Según el diplomático árabe, ese proceso permitiría que la policía palestina y una Fuerza Internacional de Estabilización sustituyan de manera paulatina a las FDI en las áreas donde ya se haya retirado el armamento.
El segundo diplomático árabe expresó dudas sobre la posibilidad de que Israel acepte nuevas retiradas de tropas de Gaza. La propuesta también condiciona el levantamiento de restricciones israelíes a la ayuda humanitaria y al ingreso de equipos para la reconstrucción al avance del desarme.
Ese marco gradual contradice la posición que durante mucho tiempo defendieron funcionarios israelíes, quienes exigían una entrega total e inmediata de las armas. Sin embargo, Estados Unidos, Qatar, Turquía y Egipto, países que median en el proceso, consideraban que esa exigencia no era realista, según el primer diplomático.
Israel conocía la propuesta presentada a Hamás en El Cairo y no la objetó porque consideraba que el grupo la rechazaría de todos modos, sostuvo el segundo diplomático. Los mediadores esperan una respuesta de Hamás esta semana, aunque la misma fuente estimó que el grupo presentará una contraoferta, lo que alargaría aún más las negociaciones.
La propuesta fue puesta sobre la mesa en reuniones celebradas en la capital egipcia y encabezadas por Nickolay Mladenov, alto representante para Gaza de la Junta de Paz, junto con Aryeh Lightstone, principal asesor del enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, según los diplomáticos árabes.
