El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, pidió a los líderes mundiales que comprometan a sus países con la campaña militar conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán, durante una visita a la zona de impacto de un misil en la ciudad sureña de Arad. El mandatario sostuvo que el reciente lanzamiento iraní contra la base británico-estadounidense de Diego García, en el océano Índico, mostró un alcance mayor al que se creía.
“En las últimas 48 horas, Irán atacó una zona civil”, señala Netanyahu, mientras apunta a los escombros a su alrededor. “Lo están haciendo como un arma de asesinato masivo. Por suerte, nadie murió, pero eso se debe a la suerte.
“Dispararon un misil balístico intercontinental contra Diego García. Eso son 4.000 kilómetros. He estado advirtiendo todo el tiempo que ahora tienen la capacidad de llegar profundamente a Europa”, dice.
Según Netanyahu, Teherán amplió el radio de amenaza más allá de Oriente Medio. “Están poniendo a todos en su punto de mira. Y [están] deteniendo una ruta marítima internacional, una ruta energética, y tratando de chantajear al mundo entero”, añade, en alusión al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, una vía clave para el transporte de petróleo.
El jefe de gobierno israelí afirmó que algunos países ya empezaron a dar pasos para sumarse a la campaña, aunque no detalló cuáles ni bajo qué modalidad. Aun así, recalcó que “se necesita más”. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había expresado en repetidas ocasiones su malestar por la falta de respaldo internacional a la ofensiva.
Netanyahu también condenó los ataques iraníes cerca de lugares sagrados en Jerusalén. “Dispararon contra Jerusalén, justo al lado de los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas: el Muro Occidental, la Iglesia del Santo Sepulcro y la mezquita de Al-Aqsa. Por obra de un milagro, ninguno de ellos resultó dañado, pero estaban atacando los lugares sagrados de las tres principales religiones monoteístas”, dice.
Consultado sobre la respuesta de Israel a los ataques iraníes contra civiles israelíes, Netanyahu aseguró que la ofensiva continuará centrada en la estructura de poder iraní. “Estamos respondiendo con gran fuerza, pero no contra civiles. Vamos contra el régimen. Vamos contra la CGRI, esta banda criminal, y vamos contra ellos personalmente, sus líderes, sus instalaciones, sus activos económicos. Vamos contra ellos con mucha fuerza”.
