La guerra en Oriente Medio entró en una “fase peligrosa” tras los ataques registrados en torno a instalaciones nucleares de Irán e Israel, según advirtió en X el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
El responsable de la OMS señaló que los misiles lanzados el sábado por la noche, al parecer dirigidos contra el centro de investigación nuclear israelí de Dimona, impactaron en la ciudad del mismo nombre y en Arad, ambas cercanas a esa instalación.
Irán sostuvo que esa ofensiva respondió a un ataque previo contra su planta nuclear de Natanz, donde operan centrifugadoras subterráneas destinadas al enriquecimiento de uranio dentro del controvertido programa nuclear iraní. Esa instalación quedó dañada durante la guerra de junio de 2025.
“Los ataques contra instalaciones nucleares suponen una amenaza creciente para la salud pública y la seguridad medioambiental”, afirmó Tedros. “Hago un llamamiento urgente a todas las partes para que actúen con la máxima moderación militar y eviten cualquier acción que pueda desencadenar incidentes nucleares. Los líderes deben dar prioridad a la desescalada y proteger a la población civil”, añadió.
Tedros también indicó que el Organismo Internacional de Energía Atómica investigaba los ataques y que “no se han notificado indicios de niveles de radiación anormales o elevados fuera de las instalaciones”.
