El portavoz de las FDI, Roni Kaplan, aseguró desde Arad que el misil balístico iraní que impactó anoche en la ciudad y dejó 88 heridos, 10 de ellos de gravedad, expone la amenaza permanente que representa Irán para Israel.
“Aquí vemos la manifestación de la amenaza iraní”, afirmó Kaplan desde la zona del ataque. “Sufrimos un impacto directo porque nuestras defensas antiaéreas no son herméticas, aunque se cuentan entre las mejores del mundo”.
Según el portavoz, la onda expansiva y los escombros provocados por la explosión causaron daños en varios edificios del sector. Los efectos del impacto alcanzaron varias manzanas de Arad.
Entre quienes acudieron al lugar estuvo Benjamin Lew, residente de la ciudad, quien relató que puso a salvo a su familia apenas sonaron las sirenas. “Oímos una explosión realmente fuerte”, recordó, después de despertar a sus hijos y llevarlos, junto con su madre, al refugio antiaéreo del edificio.
El ataque marcó el primer impacto directo en Arad. Sin embargo, Lew señaló que la ciudad ha vivido alertas de cohetes de forma constante desde el inicio de la guerra, hace tres semanas.
Su madre, Maayan Taylor, describió el efecto de la ofensiva sobre las familias de la zona. “Nuestros hijos llevan tiempo sin dormir bien por las noches”.
Lew también contó que la casa de su exmujer en Beersheba había sufrido daños en ataques anteriores, una situación que lo llevó a pensar que Arad sería un lugar más seguro para sus hijos. Esa percepción cambió tras el impacto. “Definitivamente no se siente tan seguro”, afirmó.
