El gobierno de Estados Unidos tiene “mucho dinero” para financiar la guerra contra Irán, pero pedirá al Congreso fondos suplementarios para asegurar el abastecimiento de las fuerzas armadas en los próximos meses, según afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Durante una entrevista en el programa “Meet the Press” de NBC News, Bessent sostuvo que la solicitud no responde a una falta inmediata de recursos, sino a la necesidad de reforzar la capacidad militar a futuro. También descartó de plano cualquier aumento de impuestos para cubrir el costo de la guerra.
La petición del ejército estadounidense de US$200.000 millones adicionales enfrenta una fuerte resistencia en el Congreso. Demócratas y algunos republicanos cuestionan la necesidad de aprobar más dinero después de las cuantiosas partidas de defensa asignadas el año pasado.
Bessent defendió la solicitud, aunque evitó confirmar el monto. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, todavía no ha enviado al Senado ni a la Cámara de Representantes un pedido formal para aprobar esa suma, y la Casa Blanca ha dejado abierta la posibilidad de modificar la cifra.
“Tenemos mucho dinero para financiar esta guerra”, dice Bessent. “Esto es suplementario. El presidente Trump ha reforzado las fuerzas armadas, como hizo en su primer mandato, como lo está haciendo ahora en su segundo mandato, y quiere asegurarse de que las fuerzas armadas estén bien abastecidas de cara al futuro”.
La semana pasada, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, sostuvo que los recursos adicionales eran necesarios “para garantizar que estemos debidamente financiados por lo que se ha hecho, por lo que quizá tengamos que hacer en el futuro”.
Ante una pregunta sobre posibles alzas de impuestos, Bessent calificó esa opción de “ridícula” y aseguró que no estaba “en absoluto” sobre la mesa.
Los primeros datos apuntan a que esta guerra puede convertirse en la más costosa para Estados Unidos desde las campañas militares prolongadas en Irak y Afganistán. Funcionarios de la administración informaron a legisladores que los primeros seis días de la guerra con Irán habían costado más de US$11.000 millones.
