Las Fuerzas de Defensa de Israel afirmaron que han destruido o dejado fuera de servicio unos 330 de los cerca de 470 lanzadores de misiles balísticos que, según sus cálculos, posee Irán.
De acuerdo con el ejército israelí, más de la mitad de esos lanzadores fueron destruidos en los ataques, mientras que el resto quedó inoperativo después de que la Fuerza Aérea atacara los accesos a las instalaciones subterráneas donde estaban almacenados.
Las FDI sostuvieron que la aviación israelí continúa localizando los cerca de 150 lanzadores que aún quedarían en manos iraníes, con el objetivo de seguir reduciendo el fuego de misiles contra territorio israelí.
Según el ejército, ese volumen de ataques ha bajado en los últimos días a unos 10 misiles diarios, frente a los cerca de 90 que fueron lanzados durante el primer día de la guerra.
Consultado sobre el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a negociaciones con Irán, el ejército israelí evitó pronunciarse y señaló que se trata de un “asunto de la cúpula política”.
Las Fuerzas de Defensa de Israel agregaron que actúan conforme a las directrices de los dirigentes políticos del país y que mantendrán sus ataques sobre Irán según los planes establecidos hasta que reciban una orden en sentido contrario.
