Soldados belgas fueron desplegados en las calles de Bruselas y Amberes para reforzar la seguridad de la comunidad judía, después de una serie de ataques que las autoridades vinculan con antisemitismo en Bélgica y los Países Bajos.
La decisión llegó tras la explosión ocurrida este mes en una sinagoga de Lieja, un hecho que las autoridades belgas calificaron de acto antisemita.
“A partir de hoy, volvemos a poner soldados en las calles de Bruselas y Amberes porque la seguridad es un derecho fundamental”, afirmó el ministro de Defensa, de Bélgica, Theo Francken, en una publicación en X.
El ministerio de Defensa indicó que el operativo se ejecuta en coordinación con la policía federal y estará orientado a proteger lugares vinculados con la comunidad judía, entre ellos sinagogas y escuelas, según un comunicado difundido la semana pasada.
“Amberes vuelve a ser un poco más segura.. y la comunidad judía también. ¡Decimos NO al antisemitismo!”, sostuvo Francken.
El portavoz del ministerio de Defensa explicó que el despliegue se hará en tres fases. La primera cubrirá Bruselas y Amberes, mientras que Lieja será incorporada después.
El refuerzo de seguridad también se produce después de un incendio provocado en una sinagoga de Róterdam y de una explosión en una escuela judía de Ámsterdam, en los Países Bajos.
La policía neerlandesa detuvo a cinco sospechosos de entre 17 y 19 años por su presunta relación con el ataque contra la sinagoga de Róterdam.
Organizaciones de derechos humanos han advertido sobre el riesgo de ataques contra comunidades judías en distintos países desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. El lunes, cuatro ambulancias de una organización de la comunidad judía del norte de Londres fueron incendiadas.