Irán lanzó durante la noche varios misiles balísticos contra Israel, con blancos en Eilat, Jerusalén y el centro del país, en una secuencia de ataques que no dejó heridos ni impactos directos, según las evaluaciones iniciales del ejército israelí.
El primer proyectil de esa tanda activó las sirenas en Eilat, la ciudad más meridional de Israel. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) indicaron después que el misil probablemente fue interceptado y añadieron que ese disparo constituyó el 13.º ataque iraní contra Israel en las 24 horas previas.
Más tarde, otro misil lanzó las alertas en Jerusalén y en áreas del centro del país. Las FDI informaron que tampoco hubo heridos ni impactos directos tras ese ataque, que ocurrió poco después del lanzamiento contra Eilat.
La noche continuó con una nueva detección de misiles hacia Eilat. Según la valoración militar inicial, ese proyectil también fue derribado y no causó víctimas.
Poco después, el Comando del Frente Interno emitió otra alerta temprana para Eilat, pero el ejército israelí la anuló más tarde y afirmó que se trató de un error. Las FDI señalaron que no habían identificado un nuevo disparo de misiles desde Irán y comunicaron el fin de la alerta en la zona.
En paralelo, el ejército israelí anunció una nueva oleada de bombardeos sobre Teherán. Según las FDI, la Fuerza Aérea atacó instalaciones de infraestructura del régimen iraní en la capital.