Grupos de izquierda de la ciudad de Nueva York convocaron una manifestación para este jueves en el Ayuntamiento en rechazo a un proyecto de ley que busca reforzar la protección de lugares de culto e instituciones educativas.
La iniciativa fue presentada por el Concejo Municipal a comienzos de este año tras las protestas frente a sinagogas. El Comité para Combatir el Odio, que impulsa la propuesta sobre zonas de amortiguamiento, tiene prevista una reunión este jueves.
La Unión de Libertades Civiles de Nueva York, el grupo Judíos por la Justicia Económica y Racial, la organización antisionista Voz Judía por la Paz y Pal-Awda, que encabezó las protestas frente a sinagogas, llamaron a concentrarse en las escalinatas del Ayuntamiento para rechazar la sesión del comité.
“Estas zonas violan la Primera Enmienda, facilitan una vigilancia policial sesgada y echan más leña al fuego de los peligrosos ataques del régimen de Trump contra la disidencia”, afirmaron los grupos en una declaración conjunta.
La rama neoyorquina de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos pidió además a sus simpatizantes que contacten a los miembros del concejo para exigirles que voten contra esa legislación y contra otro proyecto que otorgaría fondos de seguridad a escuelas privadas.
“Estos proyectos de ley amplían la capacidad del NYPD para vigilar y someter a vigilancia a los neoyorquinos negros, morenos e inmigrantes, poniendo en peligro la seguridad de los manifestantes que ejercen sus derechos de la Primera Enmienda”, sostuvo NYC DSA.
Ese partido constituye la principal base política del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
La propuesta sobre zonas de amortiguamiento planteaba al inicio establecer un perímetro protegido de hasta 100 pies, unos 30,5 metros, alrededor de los lugares de culto. Después fue modificada: eliminó la distancia específica y pasó a encomendar a la policía la elaboración de un plan para “contener el riesgo de lesiones, intimidación e interferencia, al tiempo que se preservan y protegen los derechos de protesta, en los lugares de culto religioso”.
Representantes de la policía señalaron que la legislación no cambiaría de forma significativa la actuación de los agentes en la calle, aunque sí aumentaría la transparencia sobre cómo se manejan estas protestas.
