El Reino Unido discute con sus socios internacionales “un plan viable” para garantizar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, en medio de la guerra con Irán y de los intentos de Teherán por bloquear ese paso estratégico.
Así lo afirmó el embajador británico en Israel, Simon Walters, durante una declaración a periodistas israelíes en Tel Aviv. Según dijo, Londres está “trabajando estrechamente con socios internacionales para desarrollar un plan viable que proteja el transporte marítimo internacional en el estrecho de Ormuz”.
Las declaraciones llegan después de reportes sobre una posible iniciativa británica para encabezar una coalición destinada a reabrir la vía marítima. The Times informó el día anterior, con base en funcionarios británicos, que la Marina Real prevé liderar una “Coalición de Ormuz” para restablecer la navegación en el estrecho.
En paralelo, Politico señaló que Londres también ofreció ser sede de una cumbre con más de 30 países que suscribieron una declaración conjunta en la que se comprometieron a aplicar “los esfuerzos apropiados” para garantizar la navegación.
Walters no confirmó de forma directa esos reportes ni aportó detalles adicionales sobre los planes que analiza el gobierno británico. Sí subrayó, sin embargo, que Londres “seguirá trabajando por una rápida resolución que devuelva la seguridad y la estabilidad a la región, detenga la amenaza iraní a sus vecinos y sus esfuerzos por secuestrar la economía global”.
El embajador también resaltó el papel militar británico en la actual campaña contra Irán. En ese contexto, mencionó las operaciones defensivas de las fuerzas armadas del Reino Unido “sobre el Golfo y el Mediterráneo Oriental”.
“El Reino Unido ahora tiene más cazas en la región que en cualquier período de los últimos 15 años”, afirmó Walters. Añadió que los pilotos de la Real Fuerza Aérea “han llevado a cabo casi 1.000 horas de vuelo desde el inicio de la guerra, derribando drones iraníes en defensa de nuestros aliados y socios”.
Para el diplomático, la ofensiva iraní representa una amenaza directa para Londres y sus aliados. “Los ataques temerarios de Irán, arremetiendo en toda la región y manteniendo como rehén el estrecho de Ormuz, son una amenaza para los intereses británicos y los aliados británicos”, sostuvo.
