Un plan presentado a Hamás por la “Junta de Paz” del presidente estadounidense Donald Trump plantea que el grupo entregue sus armas por etapas y permita la destrucción de su extensa red de túneles en Gaza, según un documento visto por Reuters.
La propuesta fija un proceso de ocho meses que comenzaría con la toma del control de la seguridad del enclave por un comité de tecnócratas palestinos respaldado por Estados Unidos y terminaría con la retirada total de las fuerzas israelíes una vez se “verifique que Gaza está libre de armamento”.
El desarme de Hamás aparece como uno de los principales puntos de tensión en las conversaciones para aplicar el plan de Trump para Gaza y afianzar el alto el fuego de octubre, que puso fin a dos años de guerra abierta. El grupo ha rechazado durante años los llamados a abandonar las armas, que, según se cree, fueron en gran parte trasladadas y almacenadas en túneles bajo la Franja.
El texto completo, difundido por primera vez por Al Jazeera, fue entregado a Reuters por dos funcionarios palestinos que participan en las conversaciones. Un dirigente de Hamás confirmó su autenticidad. La Junta de Paz hizo llegar la propuesta al grupo la semana pasada, aunque hasta ahora Hamás no se ha pronunciado públicamente sobre su contenido.
La iniciativa consta de dos partes: un documento de 12 puntos titulado “Pasos para completar la implementación del plan integral de paz de Trump para Gaza” y un calendario de cinco fases en el que Hamás iría entregando su arsenal durante ocho meses.
El documento establece que todas las facciones armadas de Gaza, incluidas organizaciones como la Yihad Islámica, entrarían en un proceso de desarme supervisado por los tecnócratas palestinos agrupados en el Comité Nacional para la Administración de Gaza, o NCAG por sus siglas en inglés.
“Gaza será gobernada bajo el principio de una autoridad, una ley, un arma, por el cual solo las personas autorizadas por (NCAG) podrán poseer armas, y todas las facciones armadas cesarán las actividades militares”, dice el texto.
La verificación del proceso quedaría en manos del “Comité de Verificación de Recolección de Armas”, una instancia que, según el documento, será creada por Nickolay Mladenov, principal enviado de la Junta de Paz. El plan también condiciona la reconstrucción a que se realice únicamente en zonas declaradas desmilitarizadas.
El documento de 12 puntos no hace referencia al Estado palestino ni a la independencia palestina. Un dirigente de Hamás dijo que el movimiento estaba estudiando la propuesta.
El cronograma arranca con una primera fase de 15 días en la que el NCAG asumiría el control administrativo y de seguridad de Gaza y pondría en marcha los preparativos para la recolección de armas.
En la segunda etapa, entre los días 16 y 60, Israel retiraría todas las armas pesadas de las zonas bajo su control, entre ellas artillería pesada y tanques, mientras se desplegaría una fuerza internacional de seguridad.
La tercera fase, prevista entre los días 30 y 90, concentra el núcleo del desarme. En ese tramo, Hamás debería entregar todas sus armas pesadas y su equipo militar al NCAG y “permitirá la destrucción de todos los túneles, explosivos e infraestructura militar”.
La cuarta etapa abarcaría desde el día 91 hasta el 250. Durante ese período, la policía del NCAG reuniría y registraría el resto del armamento, incluidas pistolas y fusiles, al tiempo que las fuerzas israelíes comenzarían una retirada gradual.
La quinta y última fase está definida como la “verificación final” del desarme. En ese punto, las “fuerzas israelíes retirarse completamente de Gaza, salvo por una presencia en un perímetro de seguridad, y el inicio de esfuerzos integrales de reconstrucción”.
