Los ministros de Asuntos Exteriores del G7 reclamaron el cese inmediato de los ataques contra la población civil y las infraestructuras civiles en el marco de la guerra de Irán, al término de la segunda jornada de su reunión en Francia, país anfitrión de este año.
En una declaración conjunta, los jefes de la diplomacia del grupo señalaron que subrayaron la necesidad de reducir al mínimo las consecuencias de la guerra sobre los socios regionales, la población civil y las infraestructuras críticas.
“Nos hemos centrado en el valor de las asociaciones diversas, la coordinación y las iniciativas de apoyo, entre otras cosas para mitigar las perturbaciones económicas mundiales, como las interrupciones en las cadenas de suministro económicas, energéticas, de fertilizantes y comerciales, que tienen repercusiones directas en nuestros ciudadanos”, afirmaron en el texto al que tuvo acceso Reuters.
Los ministros también insistieron en la necesidad de restablecer la libertad de navegación segura y sin obstáculos en el estrecho de Ormuz, uno de los principales focos de tensión en la guerra.
El G7 está integrado por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón, además de la Unión Europea.
