El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, conversó el viernes con su homólogo iraní, Abbas Araqchi, sobre una posible salida diplomática a la guerra de Irán, según informó la cancillería rusa.
De acuerdo con el comunicado difundido por el ministerio de Lavrov, ambos responsables analizaron la situación en Oriente Medio y centraron parte del intercambio en una eventual vía política para contener la escalada. “Los ministros debatieron en detalle la crisis político-militar más grave de Oriente Medio, que estalló como consecuencia de la agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra Irán”, señaló la nota publicada en la web oficial.
El texto añadió que “Hubo un intercambio de opiniones sobre las perspectivas de encauzar la guerra hacia una solución político-diplomática basada en el derecho internacional y que tenga en cuenta los intereses legítimos de todos los países de la región”.
La cancillería rusa indicó además que Lavrov informó a Araqchi sobre el último envío de ayuda humanitaria de Rusia a Irán.
Moscú y Teherán mantienen un acuerdo de asociación estratégica que incluye cooperación política, económica, militar y energética, aunque no contempla una cláusula de defensa mutua.
En paralelo, Rusia ha empleado drones de diseño iraní en la guerra de Ucrania, un conflicto que se prolonga desde hace cuatro años.
Ese mismo viernes, durante una reunión del G7 con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ministros de Exteriores europeos sostuvieron que Rusia estaba ayudando a Irán a atacar a las fuerzas estadounidenses en la guerra de Oriente Medio.
A esa acusación se sumaron, según Reuters, dos fuentes de seguridad occidentales y un funcionario regional próximo a Teherán, quienes aseguraron que Moscú ha facilitado imágenes satelitales a Irán y también ha contribuido a mejorar drones iraníes para que reproduzcan capacidades similares a las versiones que Rusia ha utilizado contra Ucrania.
