El Organismo Internacional de Energía Atómica informó que Irán le notificó un nuevo ataque en el área de la central nuclear de Bushehr, el tercer incidente de este tipo registrado en diez días.
Según indicó el organismo en X, Teherán aseguró que el reactor en funcionamiento no sufrió daños y que no se detectaron fugas radiactivas. De acuerdo con esa misma comunicación, la planta seguía operando con normalidad.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, advirtió que cualquier ataque que afecte a un reactor podría provocar un incidente radiológico grave y llamó a la “máxima moderación militar”.