La Fuerza Aérea de Israel bombardeó ayer varias instalaciones de fabricación de armamento en Irán, dentro de una operación que, según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), movilizó a unos 50 cazas en oleadas de ataques sobre tres zonas del país.
De acuerdo con el ejército israelí, entre los blancos alcanzados figuraba una planta destinada a producir distintos tipos de armas. También fue atacada una sede del ministerio de Defensa iraní que, siempre según las FDI, se utilizaba para desarrollar dispositivos explosivos avanzados destinados a grupos afines a Irán, entre ellos Hamás y Hezbolá.
La lista de objetivos incluyó además una instalación empleada para fabricar componentes de misiles balísticos y de misiles antiaéreos, de acuerdo con la versión israelí.
Las FDI señalaron que estos bombardeos formaron parte de la misma serie de ataques contra una planta de producción de concentrado de uranio situada cerca de la ciudad de Yazd, en el centro de Irán, y contra un reactor de agua pesada próximo a Arak, extremos que el ejército ya había anunciado ayer.
