La justicia iraní puso en la mira a Sardar Azmoun. El viernes, dos agencias de noticias semioficiales informaron que el poder judicial amenaza con confiscar bienes del delantero, una de las figuras más reconocibles del fútbol del país.
Según la agencia Fars, Azmoun integra una lista de 16 personas a las que las autoridades judiciales de la provincia norteña de Golestán consideran críticas del gobierno y cuyos patrimonios planean incautar. La advertencia llega después de que el jefe judicial ultraconservador de Irán anunciara que las autoridades se preparaban para ir contra los bienes de celebridades señaladas por su postura frente al poder.
Azmoun, de 31 años, jugó con Irán en los dos últimos Mundiales. Sus 57 goles con el Team Melli en 91 partidos lo mantienen en el segundo lugar de la tabla histórica de la selección. Pero este mes no fue convocado para los amistosos de preparación rumbo al próximo Mundial y, a esta altura, parece poco probable que sea incluido en la lista para el torneo, en el que Irán tiene previsto jugar en Estados Unidos.
De acuerdo con los informes, su salida de la selección estuvo vinculada a una publicación en redes sociales que irritó a las autoridades iraníes en medio de la actual guerra con Estados Unidos e Israel. No fue el primer choque. Azmoun ya había expresado antes su apoyo a las protestas contra el gobierno iraní.
Este mes, el delantero publicó en su cuenta de Instagram una foto en la que aparecía junto a dirigentes políticos de los Emiratos Árabes Unidos. La imagen fue eliminada después. En esa misma cuenta, que reúne seis millones de seguidores, sigue fijada una publicación de enero de 2025 en la que se lo ve con el gobernante de Dubái. Allí escribió que fue “un honor conocer a una de las mentes más exitosas del mundo, el jeque Mohammed bin Rashid”.
Azmoun juega en Dubái para Shabab Al-Ahli. En Europa pasó por Roma, Bayer Leverkusen y Zenit de San Petersburgo. Mientras su situación se enreda fuera de la cancha, Irán afronta la preparación mundialista sin una de sus principales referencias ofensivas.
Sin él, la selección iraní perdió 2-1 ante Nigeria el viernes en un partido disputado a puertas cerradas en la ciudad costera turca de Antalya. El encuentro había sido trasladado desde Amán, Jordania, por razones de seguridad.
Pese a ese escenario, Irán ya tiene asegurado su lugar en su cuarto Mundial masculino consecutivo. El torneo, coorganizado por Estados Unidos, Canadá y México, lo tendrá en la fase de grupos frente a Nueva Zelanda y Bélgica en Inglewood, California, y luego ante Egipto en Seattle.