El presidente ruso, Vladímir Putin, ha pedido a los oligarcas que contribuyan al presupuesto estatal con el fin de estabilizar la situación financiera del país, que atraviesa dificultades cada vez mayores debido a la guerra en Ucrania, según informan el sitio web de noticias ruso independiente “The Bell” y el periódico británico “Financial Times”.
Según el informe, Putin se reunió ayer a puerta cerrada con altos cargos del mundo empresarial ruso. Según el periódico De Bal, Putin debatió con los participantes sobre la financiación del ejército y la continuación de la guerra, que ya se encuentra en su quinto año desde la invasión total de febrero de 2022. Según el informe, Putin dejó claro que Rusia seguirá luchando hasta conquistar el resto de las zonas de la región de Donbás, en el este de Ucrania, que no están bajo su control.
También se informó de que el multimillonario Suleiman Karimov se comprometió durante la reunión a donar unos 100 000 millones de rublos, lo que equivale a unos$1230 millones.
A medida que la guerra en Ucrania se prolonga, Rusia se enfrenta a un doble golpe: la caída de los ingresos del presupuesto estatal procedentes de la venta de energía, junto con una desaceleración económica que afecta a los ingresos fiscales de otros sectores.
Fuentes informaron a la agencia de noticias Reuters a principios de este mes que el Gobierno ruso está considerando recortar en torno a un 10 % todos los gastos “no esenciales” del presupuesto de este año, pero la decisión final dependerá de la estabilidad del aumento de los precios del petróleo tras la guerra con Irán.
Rusia se beneficia del aumento de los precios del petróleo tras la guerra, pero Ucrania ha dañado gravemente su capacidad de exportación mediante ataques incesantes con drones, así como la incautación de buques de la “flota fantasma” rusa destinada a eludir las sanciones.
