Fuentes militares israelíes estimaron este sábado que cerca del 70% de los componentes de la industria militar de Irán ya fueron alcanzados, incluidos sistemas de misiles tierra-tierra y tierra-aire, y fijaron como meta dañar alrededor del 90% de los objetivos vitales en los próximos días.
Según un alto oficial de las FDI, entre los blancos atacados figuran instalaciones de producción del ministerio de Defensa iraní que también abastecen a Hamás y Hezbolá, centros de fabricación de sistemas balísticos y un cuartel general dedicado al desarrollo de medios de combate navales. En el estamento de seguridad israelí sostienen que, además del daño directo, la ofensiva busca provocar un impacto económico que limite la capacidad futura de producción del régimen.
Sobre la campaña contra el programa nuclear iraní, el oficial afirmó: “Respecto de los ataques en Irán contra el proyecto nuclear, no malgastamos bombas”. Añadió que la ofensiva se desarrolla de manera continuada: “Atacamos de forma sistemática, incluidos objetivos que ya fueron atacados en la operación ‘Como un león’, e incluido el complejo de Arak”. Consultado sobre intentos de reactivar la actividad en esos puntos, respondió: “No me referiré a ello en esta etapa”.
En paralelo, las operaciones terrestres en el Líbano continúan con el objetivo de ampliar la línea del frente y desarmar a Hezbolá. En ese marco fueron atacados cuarteles generales, sistemas de mando y control y fuentes de financiación, entre ellas bancos y gasolineras. Las FDI aseguran que la capacidad de fuego de la organización cayó con fuerza: de un plan de cerca de 100 lanzamientos diarios, el promedio actual se sitúa en unos 10.
Israel informó además de la muerte de dos altos mandos de la unidad de enlace y fortalecimiento militar de Hezbolá, así como de Ali Shuaib, señalado como periodista al servicio de la organización.
En el balance de proyectiles entre las 06:00 de un día y las 06:00 del siguiente, el ejército indicó que en Yemen fueron interceptadas dos amenazas: un misil balístico y un misil de crucero. Desdel Líbano se dispararon unos 250 cohetes, de los cuales 23 cruzaron a territorio israelí, además de otros cinco desde la mañana. Desde Irán, en tanto, se lanzaron alrededor de 40 misiles; diez de ellos entraron en territorio israelí, junto con otros seis detectados desde primeras horas del día.
Durante la jornada, un oficial resultó gravemente herido y otro oficial sufrió heridas de mediana gravedad. Ambos pertenecen a la Brigada 226 de la División 146 y fueron alcanzados por fuego antitanque durante un enfrentamiento. Las FDI remarcaron que las fuerzas desplegadas en el Líbano operan como colchón y que la mayor parte del fuego de Hezbolá se dirige contra las tropas de maniobra y no contra las localidades.
En Judea y Samaria, el ejército revisa un incidente en el que soldados del batallón Netzah Yehuda se vieron implicados en un enfrentamiento con un equipo de CNN. Una investigación preliminar concluyó que la conducta de los militares no se ajustó a los valores de las FDI, y se espera que el comandante de la división ordene una pesquisa exhaustiva.
De cara a Pésaj, el Mando del Frente Interno señaló que no habrá cambios en las directrices vigentes, que seguirán en vigor hasta el sábado.
