La Policía Metropolitana de Londres ha cancelado durante dos semanas todas las bajas de sus agentes y ha activado un operativo especial de seguridad con motivo de las próximas fiestas de Pésaj, en un contexto de creciente preocupación por la protección de la comunidad judía en el Reino Unido, según informó The Sunday Times.
El dispositivo incluye la ampliación de los turnos de trabajo de ocho a doce horas y la reasignación a labores de patrulla de efectivos que habitualmente desempeñan otras funciones, entre ellas la imposición de multas de tráfico.
De acuerdo con el diario, más de 260 policías adicionales patrullarán de forma independiente las zonas con mayor presencia de población judía. Muchos de ellos irán armados con pistolas Taser.
El plan también prevé el uso de drones como “primeros intervinientes” ante un eventual ataque. Su función será suministrar a los agentes información sobre posibles sospechosos que intenten huir del lugar, según el reporte.
“Se trata de despliegues para infundir tranquilidad y para actuar como elemento disuasorio y prevenir nuevos ataques”, declaró al periódico James Conway, comandante de la policía de primera línea encargado de supervisar la operación.
Conway añadió que los drones se emplearán con precaución para evitar que “provocan una ansiedad indebida” entre miembros de la comunidad que pudieran asociarlos con los drones kamikaze utilizados por Irán.
La operación se ha puesto en marcha en medio de un fuerte repunte del antisemitismo en el país. También llega después de un ataque mortal en una sinagoga de Mánchester durante el Yom Kippur del año pasado y del incendio provocado la semana pasada contra ambulancias estacionadas en una sinagoga de Londres.