El ministerio de Defensa puso en marcha la renovación de más de un centenar de refugios públicos en localidades de la frontera norte, en un contexto marcado por los ataques diarios con cohetes y drones lanzados por Hezbolá desdel Líbano contra esas comunidades.
El plan se desarrolla junto con el Comando del Frente Interno y busca reforzar la infraestructura existente, además de adecuar los espacios para permanencias prolongadas. La iniciativa forma parte de un dispositivo más amplio orientado a mejorar la protección civil en plena guerra con Irán y sus proxies en la región.
En paralelo a las obras en los refugios públicos, las autoridades avanzan con la instalación de cientos de refugios portátiles antibombas en poblaciones del norte y con la construcción de unas 3.000 habitaciones seguras reforzadas dentro de viviendas particulares.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, la previsión oficial es que cerca del 80 por ciento del proyecto quede terminado antes de que finalice el año.