El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó la decisión de Israel de impedir este domingo que las dos principales autoridades católicas de Tierra Santa llegaran a la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, para la misa del Domingo de Ramos, y expresó su respaldo al Patriarca Latino y a los cristianos de la región.
“Ofrezco mi pleno apoyo al Patriarca Latino de Jerusalén y a los cristianos de Tierra Santa, a quienes se les impide celebrar la misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro”, escribió Macron en X.
El mandatario francés añadió: “Condeno esta decisión de la policía israelí, que se suma a la alarmante proliferación de violaciones del statu quo de los Sitios Sagrados de Jerusalén”. También reclamó que “el libre ejercicio del culto en Jerusalén debe estar garantizado para todas las religiones”.
La restricción se enmarca en las medidas de seguridad impuestas por Israel desde el comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero. Desde entonces, las autoridades solo permiten el acceso a la Ciudad Vieja a residentes y dueños de comercios.
Las limitaciones alcanzan a todos los lugares sagrados de la zona, entre ellos el Muro Occidental, la Mezquita de Al-Aqsa y la Iglesia del Santo Sepulcro, cerrados desde el 6 de marzo. En Jerusalén, además, las reuniones continúan restringidas a un máximo de 50 personas, siempre que sea posible llegar a un refugio a tiempo.
La policía israelí sostiene que la Ciudad Vieja y los sitios sagrados de Jerusalén “constituyen un área compleja que no permite el acceso de vehículos grandes de emergencia y rescate, lo que representa un desafío significativo para las capacidades de respuesta y supone un riesgo real para la vida humana en caso de un incidente con múltiples víctimas”.
La fuerza agregó que los responsables católicos habían sido informados con antelación de que no podrían entrar en la iglesia por razones de seguridad.
