España convocó al máximo representante diplomático de Israel en Madrid para expresar su protesta después de que la policía israelí impidiera al Patriarca Latino acceder al Santo Sepulcro, considerado el lugar más sagrado del cristianismo, según informó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
La queja española se produjo después de que se impidiera al cardenal Pierbattista Pizzaballa celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro.
“Esto no puede volver a suceder, el culto católico debe poder celebrarse con normalidad”, declaró Albares a la emisora RAC1.
Israel sostuvo que el cardenal volverá a tener acceso al lugar y justificó la medida por razones de seguridad, en el contexto de la guerra en curso con Irán y de la prohibición de concentraciones en sinagogas, iglesias y mezquitas.
