La economía de Israel se encamina a cerrar los primeros tres meses del año con contracción, en un escenario marcado por una guerra con Irán más extensa de lo previsto, según la evaluación del economista jefe del Ministerio de Finanzas, Shmuel Abramzon.
Con base en los indicadores actuales de actividad y en antecedentes de conflictos previos, Abramzon estimó que el país registrará al término del primer trimestre una caída anualizada del 9,5% y un retroceso trimestral del 2,5%.
A comienzos de este mes, el Ministerio de Finanzas había rebajado su previsión de crecimiento para 2026, del 5,2% al 4,8%, bajo el supuesto de que tanto la guerra con Irán como los combates con el Líbano tendrían una duración limitada.
“Dado que este escenario no se materializó y los combates se prolongaron y aún continúan, el Departamento del Economista Jefe actualizó sus pronósticos de crecimiento económico bajo varios escenarios posibles según la continuación de los combates”, señaló el Ministerio de Finanzas.
En la nueva proyección oficial, Abramzon calcula que la economía israelí crecerá entre 3,3% y 3,8% en 2026, según cuánto se extiendan las guerras en varios frentes. Para 2027, la previsión se ubica en un rango de entre 5,3% y 6,1%, condicionado por la evolución de la situación de seguridad.
