La Fiscalía del Estado presentó el lunes una acusación formal contra Muhammad Watad Salim, un trabajador farmacéutico de 20 años, por el apuñalamiento del jefe del consejo religioso de Ramat Gan a comienzos de mes en un caso que las autoridades enmarcan como un ataque terrorista.
El acusado, oriundo del pueblo árabe de Jatt y empleado de una farmacia en Ramat Gan, enfrenta cargos por intento de asesinato agravado por presuntamente atacar a Gedalyahu Ben Shimon, de 47 años, en ese suburbio del área de Tel Aviv.
Según la acusación, Watad llegó a su trabajo el 10 de marzo con un cuchillo afilado. Unos diez minutos después de que se difundiera en la zona una alerta por un misil iraní entrante, salió del local, eligió a una víctima y sorprendió a Ben Shimon en el exterior.
Los fiscales sostienen que lo apuñaló varias veces en el cuerpo con intención de matarlo y que, cuando la víctima cayó al suelo, la pateó repetidamente mientras se desangraba.
Ben Shimon sufrió heridas graves y fue evacuado de urgencia al Centro Médico Ichilov de Tel Aviv, donde fue sometido a una cirugía de emergencia. Posteriormente salió en condición estable.
La acusación señala además que Watad actuó por fervor religioso y nacionalista, y destaca que gritó “Allahu Akbar” durante la agresión.
Además del cargo principal, el imputado enfrenta en el Tribunal de Distrito de Tel Aviv acusaciones por obstrucción a la justicia y por portar un cuchillo en el contexto de un acto terrorista.
A comienzos de este mes, Watad dijo ante el tribunal que la policía lo detuvo injustamente cuando corría fuera de su lugar de trabajo para resguardarse de los misiles.
