El Banco de Israel dejó sin cambios su tasa de interés de referencia en 4% por segunda reunión consecutiva y, al mismo tiempo, recortó su previsión de crecimiento económico ante la incertidumbre geopolítica vinculada a la guerra con Irán.
“La operación militar tiene amplias implicaciones económicas para la actividad económica real y hubo una marcada disminución de la actividad con el estallido de la confrontación”, señaló el banco central. “La incertidumbre geopolítica ha aumentado tanto a nivel interno como mundial. Esto es particularmente cierto con respecto a la duración e intensidad previstas de los combates y cómo terminarán”.
Bajo el supuesto de que la guerra con Irán y los combates en el Líbano concluyan hacia finales de abril, la entidad ahora prevé que la economía israelí crecerá 3,8% en 2026, por debajo del 5,2% estimado en enero, antes del estallido de la guerra con Irán. Para 2027, en cambio, proyecta una expansión de 5,5%, frente al 4,3% calculado anteriormente.
En 2025, la economía de Israel creció 2,9%, en un año marcado por la guerra con el grupo terrorista Hamás en Gaza.
La decisión de mantener estable el costo del dinero coincidió con las previsiones de los economistas. Junto con la revisión de sus proyecciones de crecimiento, el banco central advirtió además sobre un deterioro del entorno inflacionario.
“Desde la decisión anterior sobre la tasa de interés, ha habido un aumento del entorno inflacionario, principalmente debido a un marcado incremento de los precios mundiales de la energía”, indicó la institución.
Durante el último año, el gobernador del Banco de Israel, Amir Yaron, recibió duras críticas de políticos y fabricantes por su cautela para bajar los elevados costos del endeudamiento.
En enero, el banco central redujo la tasa en 25 puntos básicos, de 4,25% a 4%. Antes de eso, en noviembre, había aplicado su primer recorte en casi dos años, al pasarla de 4,5% a 4,25%, después de un acuerdo de alto el fuego con Hamás.
