La bendición sacerdotal de la Pascua judía en el Muro Occidental se celebrará este domingo con aforo restringido por la guerra con Irán. La ceremonia, que habitualmente congrega a decenas de miles de personas, tendrá “un número limitado de fieles”, de acuerdo con un comunicado conjunto de la Fundación para el Patrimonio del Muro Occidental, la Policía de Israel y el Ayuntamiento de Jerusalén.
La cita contará únicamente con 50 hombres encargados de impartir la bendición y será retransmitida en directo. En este rito participan los descendientes varones de los Kohanim, la casta sacerdotal judía, que extienden las manos para pronunciar la bendición, conocida en hebreo como Birkat Kohanim, cubiertos con mantos de oración.
La reducción del acto responde a las instrucciones de seguridad del Mando del Frente Interno, que permiten en Jerusalén reuniones y servicios religiosos con un máximo de 50 personas, siempre que los asistentes puedan llegar a un refugio en un plazo de 90 segundos tras la activación de las sirenas antiaéreas.
Ese mismo marco de seguridad ha llevado también a un acuerdo anunciado este viernes entre la policía y los líderes cristianos para permitir la celebración de los servicios de Pascua.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, la Ciudad Vieja de Jerusalén y las zonas colindantes —donde se concentran lugares sagrados para el judaísmo, el cristianismo y el islam— han recibido el impacto de fragmentos de misiles lanzados por Irán, con daños materiales, pero sin víctimas.
