La Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL) informó este lunes de la muerte de dos de sus integrantes en el sur del país, después de que una explosión de origen aún no determinado destruyera su vehículo cerca de Bani Hayyan.
En el mismo incidente otros dos miembros de la misión de paz resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, según indicó la fuerza desplegada por la ONU, que abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido.
La explosión se produjo un día después de la muerte de un integrante indonesio de la FPNUL, que murió cuando un proyectil estalló en una posición próxima a la aldea de Adchit al-Qusayr, también en el sur del Líbano.
“Reiteramos que nadie debería morir jamás al servicio de la causa de la paz”, señaló la misión de Naciones Unidas en un comunicado.
La FPNUL reclamó además que todas las partes respeten sus obligaciones en virtud del derecho internacional y garanticen la seguridad del personal y de los bienes de la ONU en todo momento, incluida la obligación de evitar acciones que pongan en peligro a los cascos azules.
“Reiteramos la urgente necesidad de que todas las partes cumplan con sus obligaciones en virtud del derecho internacional y garanticen la seguridad del personal y los bienes de las Naciones Unidas en todo momento, lo que incluye evitar cualquier acción que pueda poner en peligro a los miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz”, afirmó la misión. “Los ataques deliberados contra los miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz constituyen graves violaciones del derecho internacional humanitario y de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad, y pueden constituir crímenes de guerra”.
“El coste humano de este conflicto es demasiado elevado”, añadió la FPNUL. “La violencia, como hemos dicho antes, debe terminar”.
