La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu ha intentado en varias ocasiones recientes organizar una reunión con el rey Abdalá de Jordania, pero las gestiones fueron rechazadas, según informó la cadena pública Kan.
Al menos uno de esos contactos se produjo antes del inicio de la actual guerra con Irán, añadió el medio israelí.
De acuerdo con Kan, una de las razones esgrimidas por Jordania es que el monarca no contempla reunirse con Netanyahu mientras la mezquita de Al-Aqsa siga cerrada. El recinto de la Ciudad Vieja de Jerusalén permanece clausurado por la amenaza de misiles procedente de Irán.
Jordania se considera la guardiana de ese lugar sagrado, mientras que Israel reconoce únicamente el “papel especial” jordano en el recinto.
Según la información, Israel buscaba trasladar a la Casa Blanca el mensaje de que mantiene una relación cordial con Amán, aliado también de Estados Unidos.
Kan señaló además que, en respuesta a la iniciativa israelí, Jordania reclamó medidas concretas: que Israel afrontara la violencia de los judíos que residen en Judea y Samaria, aliviara las restricciones a los fieles musulmanes en el Monte del Templo, donde se encuentra Al-Aqsa, firmara un nuevo acuerdo sobre el agua, permitiera la entrada de más tipos de ayuda en Gaza y ofreciera respuestas sobre el futuro de la cuestión palestina.
Esas respuestas, según la cadena pública, no satisficieron a la parte jordana.
