El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aseguró el lunes que el estrecho de Ormuz permanecerá abierto al término de la actual operación militar y advirtió de “consecuencias reales” si Irán mantiene bloqueada la ruta marítima una vez finalicen los combates.
En una entrevista con Al Jazeera, Rubio rechazó la pretensión de Teherán de conservar soberanía sobre esa vía fluvial estratégica como parte de un eventual acuerdo para poner fin a la guerra. “El estrecho de Ormuz estará abierto cuando termine esta operación… de una forma u otra”, afirmó.
Añadió que la ruta comercial seguirá operativa “porque Irán acepte cumplir con el derecho internacional y no bloquear la vía fluvial comercial, o una coalición de naciones de todo el mundo y la región, con la participación de Estados Unidos, se asegurará de que esté abierto”.
Rubio sostuvo además que Washington mantiene contactos indirectos con Irán en medio de la guerra, al tiempo que insistió en que la administración estadounidense sigue dando prioridad a una salida diplomática. Según dijo, el presidente Donald Trump “siempre prefiere la diplomacia, siempre prefiere un resultado… y podríamos haber hecho esto antes”.
También señaló que Estados Unidos vería con buenos ojos un cambio de liderazgo en Teherán. “Siempre daríamos la bienvenida a un escenario en el que Irán estuviera dirigido por personas que tuvieran una visión diferente del futuro y una visión diferente”, declaró. “Y si esa oportunidad se presenta, la aprovecharemos”, dijo.
El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó que la Casa Blanca no prevé una guerra prolongada y situó en cuestión de semanas, no de meses, el cumplimiento de sus objetivos militares.
“Tenemos objetivos muy claros que estamos tratando de lograr aquí. Esos objetivos son la destrucción de su fuerza aérea, que ha sido lograda; la destrucción de su marina, que en gran medida ha sido lograda; [y] una reducción significativa en el número de lanzadores de misiles que tienen, en lo que estamos bien encaminados a lograr”, dijo Rubio.
Añadió que la campaña seguirá dirigida contra la capacidad militar iraní. “Y vamos a destruir las fábricas que fabrican esos misiles y esos drones que están usando para atacar a sus vecinos, a Estados Unidos y a nuestra presencia en la región”, afirmó.
Rubio remató que la operación no se extenderá durante meses. “Y eso es algo que no va a tomar meses. No les voy a decir exactamente cuántas semanas, pero se trata de semanas, no de meses”, señaló.
