El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró este lunes que la operación conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ya rebasó la mitad de sus objetivos y sostuvo que la prioridad actual es destruir las capacidades nucleares que aún conserva Teherán.
“Estamos más allá de la mitad en términos de éxito de la misión”, declaró Netanyahu en una entrevista con Newsmax. Según explicó, las Fuerzas de Defensa de Israel concentran ahora sus esfuerzos en neutralizar lo que queda del programa nuclear iraní.
El jefe de gobierno israelí afirmó que la campaña ya provocó un fuerte deterioro en la capacidad militar de Irán. “Ya hemos degradado sus capacidades de misiles, destruido fábricas y eliminado a científicos nucleares clave”, dijo. A continuación, advirtió sobre el objetivo que, a su juicio, persigue la república islámica: “Están persiguiendo armas nucleares y los medios para entregarlas a ciudades estadounidenses. De eso se trata esta guerra: prevenir ese resultado”.
Netanyahu también utilizó como argumento un ataque con misiles que, según indicó, fracasó cerca de Diego García y no alcanzó la isla. A partir de ese episodio, señaló que el radio de acción del armamento iraní ya plantea un riesgo para territorio europeo.
“Sí, no fue un misil intercontinental, pero se está acercando: unos 4.000 kilómetros (2.500 millas)”, sostuvo. “Eso pone a gran parte de Europa al alcance”.
En ese contexto, volvió a interpelar a los países occidentales sobre la amenaza que, afirmó, representa Irán. “La pregunta es si Occidente despertará”, dijo Netanyahu. “Irán ha estado persiguiendo armas nucleares y sistemas de entrega durante años, pero muchos lo ignoraron”.
El primer ministro contrastó esa postura con la del presidente Donald Trump, a quien atribuyó haber identificado el problema desde hace tiempo. “El presidente Trump no la ignoró”, afirmó. “Reconoció la amenaza hace décadas y actuó de manera decisiva, incluido salirse del acuerdo nuclear con Irán”.
Durante la entrevista, Netanyahu también planteó alternativas de largo plazo para reducir la dependencia del estrecho de Ormuz como vía crítica para el transporte energético. “Las soluciones a largo plazo incluyen redirigir los oleoductos energéticos hacia el oeste, a través de Arabia Saudita hasta el mar Rojo y el Mediterráneo, evitando el punto de estrangulamiento geográfico de Irán”, dijo Netanyahu.
