El Mando del Frente Interno de las Fuerzas de Defensa de Israel informó que, por ahora, no prevé modificar sus directrices de guerra, mientras los ataques con misiles balísticos lanzados por Irán continúan de forma sostenida.
Las normas vigentes prohíben las grandes concentraciones y las actividades educativas en la mayor parte del país.
Según el mando israelí, los lanzamientos iraníes se han reducido en las últimas dos semanas a un volumen de entre 10 y 15 misiles diarios, lejos de los cerca de 90 disparados en la primera jornada de la guerra.
Israel sostuvo además que Irán no ha ejecutado salvas masivas y que cada ataque se ha limitado a un número reducido de proyectiles, por lo general entre uno y tres.
Los bombardeos iraníes han causado 16 muertos en Israel, además de cuatro palestinos en Judea y Samaria. A esas cifras se suman dos civiles israelíes que murieron por cohetes de Hezbolá y otro civil israelí que murió por error en el norte del país a causa de fuego de artillería israelí.
El Comando del Frente Interno señaló también que 5.500 israelíes han tenido que abandonar sus hogares por los daños sufridos en los ataques.
