Benjamin Netanyahu aseguró que la inversión de Irán de “un billón de dólares” en misiles balísticos, enriquecimiento nuclear y respaldo a proxies armados “se ha ido por el desagüe” y sostuvo que Israel ha provocado “un giro estratégico” en su confrontación con Teherán.
En un mensaje en vídeo difundido en la víspera de la Pascua, que comienza mañana por la noche, el primer ministro afirmó que Israel golpeó a Irán y a su eje con “diez plagas”, en alusión a la festividad judía.
Netanyahu desglosó esos golpes entre las operaciones contra Hamás en Gaza, Hezbolá en el Líbano, los hutíes en Yemen y otros grupos en Judea y Samaria, además del derrocado régimen de Bashar al Assad en Siria. A esa lista sumó cinco “plagas” dirigidas directamente contra Irán: ataques a su programa nuclear, a sus misiles balísticos, a la infraestructura del régimen, a sus fuerzas de seguridad interna y a sus líderes senior.
Aunque afirmó que la guerra no ha terminado, el jefe de gobierno enumeró los logros que, a su juicio, Israel ya ha alcanzado. Sus declaraciones se producen en lo que parece un intento de perfilar su mensaje ante la posibilidad de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decida poner fin pronto a la guerra.
El primer ministro sostuvo que Irán buscaba estrangular a Israel, pero que ahora es Israel quien está estrangulando a Irán. Según dijo, el régimen iraní está más débil que nunca, mientras que Israel está más fuerte que nunca.
En su mensaje, también deslizó una crítica al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, al señalar que había advertido a “presidentes en Estados Unidos” sobre el peligro iraní y sugerir que ese riesgo no fue plenamente asumido.
