El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que la guerra con Irán probablemente concluirá en un plazo de dos o tres semanas, con lo que reconoció que la guerra se prolongará más allá del cálculo inicial de cuatro a seis semanas planteado por la Casa Blanca.
En declaraciones a reporteros en la Casa Blanca, Trump sostuvo que Estados Unidos “se irá” de Irán “muy pronto” y aseguró que, tras ello, los precios de la gasolina “caerán en picada”.
Cuando un periodista le señaló que los estadounidenses sienten la presión económica en las gasolineras, el mandatario respondió que también se sienten “mucho más seguros” porque, según dijo, Irán ya no tiene un arma nuclear.
Trump defendió el impacto de la guerra sobre la economía estadounidense al afirmar que ese “desvío” era necesario para impedir que Teherán obtuviera una bomba nuclear, algo que aseguró haber evitado ya con los ataques del año pasado contra instalaciones nucleares iraníes.
Sobre el estrecho de Ormuz, dijo que los países que necesiten sacar petróleo por esa vía marítima deberán “arreglárselas solos”, al reconocer que Irán podría sembrar minas o abrir fuego con ametralladoras y RPG contra embarcaciones. “Creo que será muy seguro, pero nosotros no tenemos nada que ver con eso”, afirmó acerca del paso, que Irán ha cerrado en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes.
El presidente añadió que Estados Unidos ya cumplió su parte al eliminar a decenas de dirigentes iraníes a los que describió como “lunáticos radicalizados”.
Trump volvió además a sostener que Washington llevó a cabo un “cambio de régimen” en Irán, aunque la República Islámica sigue en pie. Aun así, afirmó que la nueva dirigencia es “mucho más racional”. Más tarde dijo que ese cambio de régimen ni siquiera había sido su objetivo inicial, pese a que en el discurso con el que lanzó la guerra instó a los iraníes a tomar el gobierno una vez concluyeran los bombardeos.
Insistió en que su único objetivo de guerra es garantizar que Irán no pueda tener un arma nuclear. Sin embargo, sus colaboradores han mencionado al menos otros cuatro objetivos: destruir el programa de misiles iraní, su marina, su fuerza aérea y poner fin a su apoyo a proxies.
Presionado para concretar un calendario sobre el final de la guerra, respondió: “Creo que en la semana dos o tres semanas”. Luego añadió: “Dentro de tal vez dos semanas, quizás un par de días más”.
Trump arrastra antecedentes de anunciar plazos de dos semanas en distintos frentes de política que después no ha cumplido.
“Queremos eliminar todo lo que tienen ahora, [pero] es posible que hagamos un acuerdo antes de eso”, agregó.
También dijo que le gustaría atacar algunos puentes adicionales en Irán y pronosticó que reconstruir lo destruido por la guerra llevará entre 15 y 20 años.
