El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó desde la Casa Blanca que Irán ha sufrido golpes “rápidos, decisivos y abrumadores” durante las últimas cuatro semanas de guerra con Estados Unidos e Israel, una ofensiva que definió como una sucesión de “victorias como pocas veces se han visto antes”.
En un mensaje dirigido al público estadounidense, Trump sostuvo que la capacidad militar iraní ha quedado severamente dañada. “Esta noche, la marina de Irán ha desaparecido, su fuerza aérea está en ruinas, sus líderes, la mayoría de ellos… ahora están muertos. Su mando y control del Cuerpo de Guardias Revolucionarios Islámicos está siendo diezmado mientras hablamos”, declaró.
El mandatario añadió que Washington también trabaja para destruir las capacidades de drones y misiles de la República Islámica, al tiempo que aseguró que la operación militar se acerca al cumplimiento de sus metas principales. “Nunca ha habido nada igual militarmente, todo el mundo está hablando de ello”, dijo Trump, antes de señalar que los “objetivos estratégicos centrales están cerca de completarse”.
Durante su intervención, el presidente vinculó la actual campaña militar con una promesa que, según recordó, hizo al iniciar su carrera presidencial. “Desde el primer día en que anuncié mi candidatura a la presidencia en 2015, juré que Irán nunca se le permitiría tener un arma nuclear”, afirmó.
Trump sostuvo además que Irán estaba “a las puertas” de obtener una bomba nuclear. También acusó a la República Islámica de mantener desde 1979 consignas de “muerte a Estados Unidos” y “muerte a Israel”, y la responsabilizó por su papel en numerosos ataques a lo largo de los años.
El presidente aseguró que su preferencia inicial era una salida diplomática, pero afirmó que el régimen iraní rechazó ese acercamiento. Según explicó, esa negativa lo llevó a ordenar ataques contra instalaciones nucleares iraníes el pasado junio, en medio de la guerra entre Israel e Irán.
