Israel quedó cubierto este jueves por una nube de polvo impulsada por fuertes vientos desde el norte de África, un fenómeno que volvió grises los cielos en el primer día de la festividad de Pascua y elevó la contaminación del aire. El Ministerio de Protección Ambiental informó que los niveles solo empezarían a bajar hacia la tarde.
Ante ese escenario, el ministerio recomendó que “las poblaciones sensibles, incluidos pacientes cardíacos, pacientes pulmonares, ancianos, niños y mujeres embarazadas, eviten la actividad física intensa al aire libre”.
“A la población en general se le aconseja reducir la actividad física intensa al aire libre”, añadió.
El Servicio Meteorológico de Israel señaló además que existe riesgo de inundaciones localizadas en el sur del país, incluidas zonas del desierto de Judea, el mar muerto y el norte del Aravá.
La situación en Israel se produjo después de que el miércoles se registraran escenas dramáticas en la isla mediterránea de Creta, donde el cielo adquirió un inquietante tono naranja mientras vientos de hasta fuerza 9 en la escala de Beaufort arrastraban polvo desde el norte de África y alteraban los vuelos.
En Grecia, entretanto, las autoridades recuperaron el jueves el cuerpo de un hombre en la localidad costera de Nea Makri, a 35 kilómetros al noreste de Atenas, según un funcionario de los bomberos, en momentos en que la tormenta Erminio castigaba al país. Medios locales indicaron que se cree que la víctima fue arrastrada por una corriente torrencial y quedó atrapada bajo un automóvil cuando intentaba cruzar una calle inundada.
Los bomberos informaron que recibieron cientos de llamadas para rescatar a personas atrapadas por las aguas y para despejar carreteras bloqueadas por árboles caídos mientras la tormenta golpeaba Atenas y varias islas del mar Egeo.
A primera hora del jueves, los equipos continuaban retirando escombros, extrayendo agua de edificios inundados y reparando infraestructura dañada al este de la capital. Las autoridades también prohibieron la salida de algunos ferris desde el puerto del Pireo, cerca de Atenas, hacia las islas griegas.
En febrero, un experto de la Universidad Hebrea advirtió que las tormentas de polvo probablemente serán más frecuentes y empezarán antes en el año como consecuencia del cambio climático. Grecia, en el extremo sur de Europa, ha sufrido en los últimos años inundaciones destructivas e incendios forestales que los analistas atribuyen a un clima que se calienta rápidamente.