Un A-10 Warthog estadounidense se estrelló hoy en el Golfo Pérsico durante la guerra con Irán, según fuentes oficiales citadas por The New York Times.
Estados Unidos sufrió este viernes 3 de abril la pérdida de dos aeronaves de combate en medio de la guerra con Irán, en el golpe aéreo más grave para Washington desde que comenzó la campaña hace casi cinco semanas. Un A-10 Warthog cayó cerca del estrecho de Ormuz y su piloto fue rescatado con vida. Casi al mismo tiempo, un F-15E Strike Eagle fue abatido en el suroeste iraní: uno de sus dos tripulantes ya fue recuperado y el otro seguía desaparecido al cierre de la jornada.
La caída del F-15E activó una operación de búsqueda y rescate en territorio hostil. Se trata del primer caso confirmado de un avión tripulado de Estados Unidos abatido dentro de Irán desde el inicio de esta guerra. La Casa Blanca señaló que Donald Trump recibió un parte sobre ese derribo, mientras el Pentágono y el Mando Central evitaron ofrecer detalles públicos sobre las dos pérdidas.
En el caso del A-10, las autoridades estadounidenses no informaron por qué cayó el aparato ni en qué circunstancias se produjo el rescate de su único piloto. Tampoco precisaron el lugar exacto del accidente ni aclararon si se trató de una avería, fuego enemigo o algún otro incidente operativo.
La presión sobre la misión de recuperación aumentó después de que autoridades provinciales iraníes pidieran a la población informar sobre posibles supervivientes del F-15E. Al final del día, el balance seguía sin cambios: el piloto del A-10 estaba a salvo, uno de los dos tripulantes del F-15E había sido rescatado y la búsqueda del segundo continuaba.

El alcance de ambos episodios también quedó marcado por el perfil de las aeronaves implicadas. El A-10 Thunderbolt II, conocido como Warthog, es un avión de ataque monoplaza concebido para apoyo aéreo cercano, ataque a blancos terrestres y misiones prolongadas a baja velocidad y baja cota. También puede operar contra embarcaciones ligeras y desde bases con infraestructura limitada.
El F-15E Strike Eagle, en cambio, es un caza de doble función con dos tripulantes —piloto y oficial de sistemas de armas— diseñado para misiones aire-aire y aire-tierra, de día o de noche y bajo cualquier condición meteorológica. La pérdida de un A-10 en el corredor de Ormuz y el derribo de un F-15E sobre Irán expusieron presión simultánea sobre dos capacidades distintas del dispositivo aéreo estadounidense: el ataque táctico de proximidad y la plataforma de penetración y golpe profundo.
Los incidentes ocurrieron en una fase especialmente delicada de la guerra. La guerra comenzó el 28 de febrero con una ofensiva aérea conjunta de Estados Unidos e Israel. Desde entonces, Irán mantiene bajo fuerte restricción el estrecho de Ormuz, una vía por la que en condiciones normales circula alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Ese cerrojo sobre la ruta marítima ya alteró los mercados energéticos y llevó a varios gobiernos a reclamar una salida rápida a la crisis.