Los recientes informes de inteligencia de Estados Unidos concluyen que Irán difícilmente abrirá el estrecho de Ormuz en el corto plazo, al considerar que el control sobre esa ruta clave para el petróleo mundial constituye su principal ventaja frente a Washington, según tres fuentes al tanto de las evaluaciones.
De acuerdo con esas fuentes, el criterio de inteligencia apunta a que Teherán podría seguir estrangulando el paso marítimo para sostener altos los precios de la energía y aumentar así la presión sobre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en busca de una salida rápida a una guerra que se acerca a las cinco semanas y que sigue siendo impopular entre los votantes estadounidenses.
Las mismas evaluaciones, añadieron, reflejan que la guerra, planteado para eliminar la capacidad militar iraní, podría terminar fortaleciendo la influencia regional de Irán al exhibir su capacidad de amenazar una vía fluvial decisiva para el comercio energético.
Las tres fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato para referirse a los informes, indicaron que Irán no parece dispuesto a desprenderse de esa ventaja en un futuro próximo. Ninguna quiso detallar qué agencias elaboraron los análisis.
“Es ciertamente el caso que ahora que Irán ha probado su poder y su influencia sobre el estrecho, no lo renunciará pronto”, dijo una de las fuentes.
Ali Vaez, director del Proyecto Irán en el International Crisis Group, una organización de prevención de conflictos, sostuvo que Washington terminó entregando a Teherán una herramienta de presión de gran alcance. “En el intento de tratar de impedir que Irán desarrolle un arma de destrucción masiva, Estados Unidos le entregó a Irán un arma de disrupción masiva”, afirmó.
Según Vaez, en Teherán comprenden que su capacidad para sacudir los mercados energéticos globales mediante el estrangulamiento de Ormuz “es mucho más potente que incluso un arma nuclear”.
Desde la Casa Blanca, un funcionario que también pidió anonimato aseguró que Trump está “confiado en que el estrecho se abrirá muy pronto” y remarcó que el presidente ha dejado claro que no se permitirá a Irán regular el tráfico marítimo una vez terminada la guerra.
El mismo funcionario añadió que Trump también ha señalado que otros países “tienen mucho más en juego para prevenir este resultado” que Estados Unidos.
La CIA no respondió de inmediato a una solicitud de comentario, según Reuters.