Donald Trump volvió a amenazar a Irán y advirtió que en las próximas 48 horas podría desatar “todo el Infierno” si Teherán no acepta sus exigencias. El ultimátum forma parte del plazo de 10 días que fijó para alcanzar un acuerdo y reabrir el estrecho de Ormuz, vencimiento previsto para el lunes.
“El tiempo se acaba: 48 horas antes de que todo el Infierno caiga sobre ellos. ¡Gloria a DIOS!”, escribió el sábado en su plataforma Truth Social.
La nueva advertencia se suma a otras amenazas lanzadas por Trump en los últimos días contra objetivos estratégicos iraníes. Ya había dicho que atacaría la infraestructura energética de Irán si el país no aceptaba el plan de 14 puntos que diseñó para poner fin al conflicto. En un primer momento concedió 48 horas para cumplirlo, aunque después amplió el plazo varias veces al asegurar que las conversaciones “iban bien”.
Esta semana también afirmó que bombardearía Irán “de vuelta a la Edad de Piedra” antes de destruir el puente más grande de Oriente Medio, situado cerca de Teherán. Después de ese ataque, sostuvo que las acciones estadounidenses pasarían a concentrarse en “plantas de energía eléctrica” iraníes.
El sábado, ataques de Estados Unidos e Israel impactaron el suministro eléctrico de una gran planta petroquímica y el perímetro de una instalación de energía nuclear. En respuesta, Irán atacó una empresa tecnológica estadounidense en Dubái y el viernes golpeó una planta de producción de combustible para cazas en Kuwait.
Teherán advirtió además que intensificará sus ataques en el Golfo si Estados Unidos lanza operaciones contra sus instalaciones energéticas al expirar el plazo fijado por Trump. En paralelo, un caza estadounidense fue derribado el viernes en el sur de Irán. El piloto fue rescatado, pero el oficial de sistemas de armas continúa desaparecido, lo que aumenta el temor a que haya sido capturado.
