Las FDI informaron que atacaron instalaciones petroquímicas en el sur de Irán y sostuvieron que esos sitios eran empleados por el régimen para fabricar materiales vinculados a misiles balísticos.
De acuerdo con el ejército israelí, la ofensiva paralizó por completo la producción de esos componentes químicos y dejará además pérdidas financieras de miles de millones de dólares.
La agencia de noticias Fars había reportado antes que varias instalaciones situadas en la Zona Especial Petroquímica de Mahshahr, en la provincia de Juzestán, fueron alcanzadas. Según ese balance, cinco personas resultaron heridas.
El ataque se produce después de que el liderazgo político israelí ordenara a las FDI ampliar su campaña hacia “objetivos económicos” en Irán, con la intención de causar un fuerte daño financiero al régimen.
