La decisión del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, de destituir al jefe de Estado Mayor del Ejército, Randy George, y a otros dos altos mandos militares provocó sorpresa y malestar entre funcionarios de defensa, que describieron la medida como “locura”, según un informe de Axios.
Hegseth no ofreció una explicación para la salida de George, que ocurre mientras las fuerzas armadas estadounidenses refuerzan su presencia en Oriente Medio y desarrollan operaciones contra Irán. El Ejército, del que George era su principal jefe uniformado, es el componente terrestre de combate de Estados Unidos.
Dos funcionarios citados por Axios sostuvieron que el relevo de George respondió a un “choque de personalidades”. El medio señaló además que la decisión encendió alarmas dentro del ámbito de defensa, al igual que las destituciones del general David Hodne, al frente del Comando de Transformación y Entrenamiento del Ejército, y del general de división William Green, jefe del Cuerpo de Capellanes del Ejército.
“Es una locura”, dijo uno de los funcionarios consultados por el medio sobre la decisión de apartar a altos generales en medio de una guerra.
“Esto no parece una decisión muy fuerte ni segura de sí misma”, afirmó otro funcionario.
Un tercer funcionario cuestionó especialmente la salida de George en el actual contexto militar. “Aquí hay un general de cuatro estrellas que está trabajando activamente para llevar equipo y personal al teatro de operaciones —para proteger a las fuerzas estadounidenses— ¿y lo despides? ¿En medio de una guerra?”, declaró a Axios.