El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Washington llegó a temer que el aviador estadounidense derribado hubiera sido capturado por Irán y forzado a colaborar en una posible trampa contra las fuerzas enviadas a rescatarlo. La declaración fue realizada al Canal 12 israelí pocas horas después de que el militar desaparecido fuera localizado y evacuado.
Según relató Trump, las dudas surgieron cuando el aviador utilizó su dispositivo de comunicaciones encriptadas y pronunció la frase “Dios es bueno”. Ese mensaje hizo sospechar a los rescatistas que podía estar retenido y hablando bajo coacción para atraer a efectivos estadounidenses hacia una emboscada.
El mandatario explicó que las fuerzas de su país tardaron varias horas en concluir que el coronel, por su condición de persona religiosa, había hablado por iniciativa propia y no obligado por sus captores.
En la entrevista, Trump señaló además que Israel participó en cierta medida en la operación de rescate. También elogió a los israelíes, a quienes describió como “muy valientes”, y definió la relación entre ambos países como la de un “hermano mayor y un hermano menor”.
Trump sostuvo asimismo que todavía considera posible alcanzar un acuerdo con Irán antes de que expire el martes el ultimátum en el que amenazó con “bombardear todo”.