El ministerio de Defensa de Israel aprobó un plan para aumentar de forma significativa la fabricación de misiles interceptores Arrow, según anunció este lunes.
El acuerdo alcanzado con Israel Aerospace Industries (IAI) permitirá elevar tanto la tasa como el volumen total de producción de estos interceptores.
El sistema Arrow 3 constituye actualmente el principal escudo de defensa de largo alcance de Israel. Está diseñado para interceptar misiles balísticos, como los lanzados desde Irán, mientras aún se encuentran fuera de la atmósfera terrestre. Cada misil Arrow 3 tiene un costo estimado entre 2 y$3 millones y su fabricación requiere varios meses, aunque Israel no ha revelado el plazo exacto por razones de seguridad.
Informes extranjeros publicados durante la guerra señalaron que Israel estaba racionando sus existencias de interceptores Arrow. Sin embargo, el ministro de Defensa, Israel Katz, rechazó que el país se esté quedando sin reservas.
“Israel tiene suficientes interceptores para proteger a sus ciudadanos, y la medida actual tiene como objetivo garantizar la libertad operativa continua y la resistencia necesaria”, afirmó Katz. “El régimen de los ayatolás debe saber: Israel es fuerte y resiliente, está preparado para continuar la campaña el tiempo que sea necesario y sigue mejorando sus capacidades defensivas y ofensivas durante el combate”.
En diciembre de 2025, el ministerio de Defensa ya había firmado un acuerdo por miles de millones de shekels con IAI para ampliar la producción de misiles Arrow 3.
El programa de producción acelerada está siendo dirigido por Moshe Patel, jefe de la Administración Homa en la Dirección de Investigación y Desarrollo de Defensa del ministerio (MAFAT).
El ministerio destacó que la Agencia de Defensa contra Misiles de Estados Unidos es un socio clave de la Administración Homa en el desarrollo y producción del sistema de defensa antiaérea multicapa de Israel, que incluye los sistemas Arrow, Honda de David y Cúpula de Hierro. La cooperación estratégica entre ambos países contribuye a mantener la ventaja tecnológica israelí en defensa antiaérea.